El problema
En Cajamarca, saber qué equipo de cómputo hay disponible y cuánto cuesta de verdad exige preguntar. A un amigo, a una tienda, a otra. Ark Gamer Store vende equipos desde 2020, pero no tiene stock propio: trabaja con proveedores mayoristas cuyas listas cambian todos los días, en dólares, sin fotos y con códigos que solo entiende quien los escribió.
Una tienda online normal se resuelve cargando productos a mano. Con cientos de productos que cambian de precio y de disponibilidad cada día, eso es un trabajo de tiempo completo que nadie iba a hacer, y una tienda desactualizada es peor que no tener tienda: el cliente pide algo que ya no existe a un precio que ya no es.
Lo que construí
Un catálogo que se publica solo. Dos veces al día lee las listas de los proveedores y decide qué entra a la tienda con reglas, no con criterio:
- Solo entra lo que se puede vender. Categorías permitidas, stock suficiente, precio dentro de rango, tipo de cambio de menos de 48 horas, foto y ficha técnica. Si falta algo, el producto no aparece. Mejor un catálogo más corto que uno que miente.
- El precio es el final. Con IGV y flete incluidos, en soles. Lo que ves es lo que pagas, sin «consultar precio» ni sorpresas en el chat.
- El carrito termina en WhatsApp. En el Perú la compra se conversa: el carrito arma el mensaje con los productos y el total, y la venta sigue donde el cliente ya está.
- Arma tu PC. Presets por presupuesto y uso —oficina, gamer, diseño—, piezas compatibles entre sí, una vista 3D del equipo armado y la opción de compartir la configuración por enlace o en PDF.
- Un buscador que entiende cómo se pide un producto, con relevancia y sinónimos: «tarjeta de video», «gráfica» y «GPU» son lo mismo.
Detrás hay un panel de administración propio, el Libro de Reclamaciones que exige la ley —guardado en PostgreSQL, con copia por correo—, copias de seguridad diarias con la restauración probada, analítica sin cookies y alertas por Telegram cuando algo falla.
Cómo está hecho
Un monorepo con pnpm y Turborepo: la tienda en Next.js 15 con React 19 y Tailwind 4, el configurador 3D con React Three Fiber, los datos en PostgreSQL con Drizzle y la validación con Zod. Corre en un VPS propio con Docker y Nginx.
La regla que más trabajo ahorra es la más simple: un producto sin foto, sin ficha o con el tipo de cambio viejo no se publica. El catálogo no tiene que estar completo; tiene que ser verdad.
El SEO está hecho para que cada producto sea encontrable: datos estructurados de producto, sitemap y llms.txt para los buscadores con IA. Y la calidad se mide: 243 pruebas, con Playwright y axe para que la accesibilidad no dependa de acordarse.
Estado hoy
En línea e indexada desde el 14 de octubre de 2026, con unos 500 productos publicados. Lo que sigue es sumar un asistente de WhatsApp que responda lo de siempre —stock, precio, delivery— antes de que conteste una persona.
Lo que aprendí
Que el problema de una tienda con proveedores no es la tienda: es el dato de entrada. La mayor parte del trabajo estuvo en limpiar, normalizar y decidir qué no publicar. La parte vistosa —el 3D, el buscador— fue la más rápida de construir.


